
Las tasas de actividad y paro entre las personas con discapacidad muestran valores claramente más negativos que para el conjunto de la población, lo que pone de manifiesto, la existencia de un mayor número de problemas para la integración laboral de las personas con discapacidad que para el conjunto de la población.
El conocimiento de la actual situación empresarial respecto a la inclusión en sus plantillas de personas con discapacidad se revela como uno de los elementos clave para comprender mejor la situación laboral del colectivo.
De esta forma, y en el marco de colaboración entre la Fundación Manpower y La Fundación ONCE se ha desarrollado el estudio Perspectivas del mundo empresarial, respecto a la contratación de personas con discapacidad.
Con este estudio se han perseguido los siguientes objetivos:
1.- Conocer la situación actual respecto a la contratación de personas con discapacidad.
2.- Identificar aquella información de utilidad para el empresario, de cara a plantearse y llevar a cabo la contratación de personas del colectivo, así como las motivaciones que impulsan dicha actuación.
3.- Definir la imagen socio-laboral del colectivo.
4.- Evidenciar las posibles dificultades que encuentra el empresario a la hora de plantearse la contratación.
5.- Establecer una comparativa entre la percepción laboral respecto a las personas con discapacidad y otros colectivos con especiales dificultades de inserción (inmigrantes, mujeres, jóvenes…)
6.- Pulsar el conocimiento de los empresarios respecto a la Ley de Integración social de Minusválidos (LISMI).
Todo ello para, finalmente, obtener una información que sirva de ayuda en el fomento de la integración laboral de personas con discapacidad a través del conocimiento de las prácticas identificadas como exitosas y de los elementos que llevan al empresario a no considerar la incorporación de personas con discapacidad en sus plantillas
Entre las conclusiones alcanzadas se puede destacar que:
1.- La mayoría de las empresas que ha contratado algún empleado con discapacidad repetiría la experiencia. De hecho, ocho de cada diez compañías de este segmento prevé incorporar alguna persona con discapacidad en su plantilla durante 2007 (77,5%).
2.- El trabajo de una persona con discapacidad se valora de igual manera que el de un trabajador no discapacitado.
3.- Las principales dificultades para contratar personas con discapacidad son: ausencia de candidatos que cumplan los requisitos (30,8%), falta información sobre las entidades a las que recurrir (25,6%) o falta información sobre puestos que pueden desarrollar (19,7%).
4.- Las empresas, especialmente las que no se han planteado la contratación de personas con discapacidad consideran que han de ser las Administraciones Públicas, las Asociaciones y Fundaciones las encargadas de, en primer lugar, ofrecerles la posibilidad de contratación, y en segundo, hacer del proceso algo sencillo y sin complicaciones.
5.- Para la mayoría de las empresas consultadas en este estudio, las personas con discapacidad no encajan en puestos de alta responsabilidad, cara al público o que requieran una actividad física.
6.- Las empresas contratarían personas con discapacidad por motivación integradora (68,8%), motivación económica (28,8) y motivación legal (25,9%).