El Comité de Directores de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales del Metal se ha reunido en Zaragoza. Este órgano, representado por los secretarios generales de las federaciones del metal españolas, prevé un descenso importante en la actividad del sector a partir de finales de este año.
El comité de directores de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales del Metal (Confemental), que aglutina a toda la actividad siderometalúrgica de España y donde están representados los sectores más significativos del metal, se reunió ayer 16 de julio en Zaragoza en la sede de la Federación de Empresarios del Metal de Zaragoza (FEMZ) para analizar la actual situación económica del sector.
El comité de directores de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales del Metal (Confemental), que aglutina a toda la actividad siderometalúrgica de España y donde están representados los sectores más significativos del metal, se reunió ayer 16 de julio en Zaragoza en la sede de la Federación de Empresarios del Metal de Zaragoza (FEMZ) para analizar la actual situación económica del sector.
Durante este encuentro se puso sobre la mesa la preocupación por el momento que vive este sector y la apreciación de que “lo peor está por llegar”. Así, el Comité de Directores de Confemetal augura que la “fuerte crisis” de la industria del metal se hará notar a finales de 2008 y primer trimestre de 2009.
El secretario general de Confemetal, Andrés Sánchez de Apellániz, destacó “los importantes descensos en la actividad productiva”, ya que en los cinco primeros meses del año se ha descendido un -0,2%, mientras que en el mismo periodo del año pasado el sector del metal creció en un 7,5% en la actividad industrial.
“Esta preocupación nos lleva a pensar que acabar el año puede ser complicado”, ha señalado Andrés Sánchez, quien ha diferenciado entre la producción destinada al consumo interno español y la que va fuera. “La interna está cayendo muy deprisa pero los sectores que exportan están bien”.
Un problema añadido es la falta de dinero. “Muchas empresa no se atreven a comprar maquinaria porque no tienen dinero para financiarlas. Esto alimenta este parón en el consumo de maquinaria y de productos metalúrgicos dentro de España”, ha señalado Sánchez, quien ha destacado que otra de las dificultades que afectan al sector es “la escasez de mano de obra cualificada”.
EL SECTOR DE LA CONSTRUCCIÓN
Andrés Sánchez hizo especial hincapié en el sector de la construcción, directamente ligado al del metal ya que aglutina a diferentes gremios como instaladores eléctricos, fontaneros, ascensoristas y que suponen aproximadamente 350.000 empleos, algo más del 20% de los trabajadores. “Por ahora no se ven demasiados problemas porque en este momento las casas que se están acabando son las que se compraron en 2006-2007. Pero esto acabará a finales de este año. Veremos qué pasa a principios de 2009, tal vez esa gente se quede sin trabajo”, ha expresado Sánchez.
Esta situación se debe a que la construcción, en general, se ha parado en España, y “esas empresas que trabajan para el sector de la construcción quizá sufran más que otras, pero en estos momentos la situación en cuanto al empleo está estable”, ha afirmado Sánchez.
Por su parte, el secretario general de la FEMZ, Rafael Zapatero señaló que “las peores previsiones de crecimiento económico y afección del empleo vendrán en el último trimestre 2008 y principios de 2009. El parón fuerte de la construcción será a finales 2008”.
Andrés Sánchez aseguró que “2009 va a ser el año malo de verdad y malo, en general, para la economía española. Ante todo hay que ser optimistas. Porque, a pesar de la preocupación, en un sector tan diversificado como el del metal, hay subsectores que están bien. Los relacionados con el consumo y construcción están mal y, en el conjunto, hay preocupación y probablemente lo peor está por venir”.
El secretario general de Confemetal, Andrés Sánchez de Apellániz, destacó “los importantes descensos en la actividad productiva”, ya que en los cinco primeros meses del año se ha descendido un -0,2%, mientras que en el mismo periodo del año pasado el sector del metal creció en un 7,5% en la actividad industrial.
“Esta preocupación nos lleva a pensar que acabar el año puede ser complicado”, ha señalado Andrés Sánchez, quien ha diferenciado entre la producción destinada al consumo interno español y la que va fuera. “La interna está cayendo muy deprisa pero los sectores que exportan están bien”.
Un problema añadido es la falta de dinero. “Muchas empresa no se atreven a comprar maquinaria porque no tienen dinero para financiarlas. Esto alimenta este parón en el consumo de maquinaria y de productos metalúrgicos dentro de España”, ha señalado Sánchez, quien ha destacado que otra de las dificultades que afectan al sector es “la escasez de mano de obra cualificada”.
EL SECTOR DE LA CONSTRUCCIÓN
Andrés Sánchez hizo especial hincapié en el sector de la construcción, directamente ligado al del metal ya que aglutina a diferentes gremios como instaladores eléctricos, fontaneros, ascensoristas y que suponen aproximadamente 350.000 empleos, algo más del 20% de los trabajadores. “Por ahora no se ven demasiados problemas porque en este momento las casas que se están acabando son las que se compraron en 2006-2007. Pero esto acabará a finales de este año. Veremos qué pasa a principios de 2009, tal vez esa gente se quede sin trabajo”, ha expresado Sánchez.
Esta situación se debe a que la construcción, en general, se ha parado en España, y “esas empresas que trabajan para el sector de la construcción quizá sufran más que otras, pero en estos momentos la situación en cuanto al empleo está estable”, ha afirmado Sánchez.
Por su parte, el secretario general de la FEMZ, Rafael Zapatero señaló que “las peores previsiones de crecimiento económico y afección del empleo vendrán en el último trimestre 2008 y principios de 2009. El parón fuerte de la construcción será a finales 2008”.
Andrés Sánchez aseguró que “2009 va a ser el año malo de verdad y malo, en general, para la economía española. Ante todo hay que ser optimistas. Porque, a pesar de la preocupación, en un sector tan diversificado como el del metal, hay subsectores que están bien. Los relacionados con el consumo y construcción están mal y, en el conjunto, hay preocupación y probablemente lo peor está por venir”.
